domingo, 8 de octubre de 2017

El final de una etapa

Muy buenas a todos chicos,

Hoy vengo a decir un adiós, se nos acaba una etapa, se nos acaba el módulo general del máster de educación y con ello vamos a tener que decir adiós a muchas personas que, en muy poco tiempo, nos han ganado. Me gusta pensar que con algunos solo será un hasta luego, y que nos volveremos a ver pronto, de todos modos, a todas estas personas, ¡suerte en todo lo que emprendáis!


sábado, 7 de octubre de 2017

Retos del profesorado ante la escuela del futuro

Pongámonos que estamos en 2030... ¿En qué ha cambiado el sistema educativo desde que acabé el máster de secundaria? Sinceramente... algo más de tecnología en el aula y poco más. En 13 años no creo que cambie de verdad el sistema educativo, y menos viendo como nuestros gobiernos se van pasando la pelota y cambiando todo cada cuatro años sin llegar a ningún pacto de estado en materia de educación.


Creo que seguiremos igual, y espero y deseo que no peor. Ojalá estemos mejor, tengamos más libertad en las aulas para desarrollar nuestra profesión y podamos formar de formas innovadoras a nuestros alumnos, pero la verdad en tan poco tiempo lo dudo.

Si reflexiono sobre lo que aprendí en el máster... más bien poco. Demasiado condensado todo y con temarios poco útiles en muchos casos. Nadie me enseñó de verdad a enfrentarme a lo que me iba a encontrar. ¿Cómo reaccionas ante agresiones entre alumnos?, ¿cómo tratas de levantar a alguien deprimido?, ¿cómo reaccionas ante violencia doméstica?... nadie te enseña eso, en cambio sí que se dedican a enseñarnos cosas que ya sabemos de la carrera... en fin, creo que se deberían revisar muchas de las asignaturas y contenidos de este máster.

Y nada más, con esto acabo la asignatura de Procesos. Espero seguir utilizando el blog para otras cosas.

¡Un saludo a todos y gracias por leerme!

Prácticas para mejorar la convivencia escolar

La convivencia es un elemento fundamental en el proceso de aprendizaje. En primer lugar, porque aprender a relacionarnos en entorno social, cultural y afectivo en el que vivimos y en segundo lugar, porque aprender a convivir es fundamental para el desarrollo individual y social de cada persona.

Teniendo en cuenta esto, ¿cómo se educa para la convivencia?

La educación para la convivencia requiere un planteamiento continuo que tenga en cuenta múltiples variables. Un proyecto que abarque todos los aspectos de la convivencia exige fomentar la información, la participación, la comunicación y la colaboración.


Actualmente se están desarrollando proyectos como el Programa Kiva, una iniciativa anti-acoso desarrollada en la Universidad de Turku, Finlandia, y que además de la trayectoria en su país, también se aplica en algunos centros estatales. Por su parte, el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, a través del Centro Nacional de Innovación e Investigación Educativa, está elaborando el Plan Estratégico de Convivencia Escolar. Se trata de un proyecto en fase de desarrollo, para el que se ha constituido una mesa de expertos que trabajan para definir los ejes de la prevención del acoso y la violencia escolar.

Queda mucho por hacer, pero existen buenas prácticas para trabajar en el aula. Aquí vamos a recopilar algunas medidas que contribuyen a mejorar la convivencia en las aulas y reducir el acoso escolar:

Prevención: La educación para la convivencia debe iniciarse desde las primeras etapas (infantil y primaria). Si se fomenta la construcción diaria de la responsabilidad, mediante la implicación, la complicidad y la confianza del alumnado, se consigue una pauta imprescindible para la educación en la convivencia. 

Detección e implicación de la comunidad: Primero hace falta concienciación. Toda la comunidad escolar (dirección, equipo docente, personal no docente, padres y alumnos…) tiene que saber identificar el acoso escolar. Además, el profesorado debe implicarse como equipo docente educativo, no sólo desde la tutoría, para incidir en el clima relacional del grupo, implicando siempre al grupo de iguales y no actuando sólo con las personas consideradas individualmente precisamente por el carácter dinámico de las relaciones. 

Participación activa del alumnado: El alumnado es la clave en el proceso de la mejora de la convivencia. Su implicación es fundamental y se debe trabajar para que se sientan protagonistas del proceso.

Desarrollar la inteligencia emocional: Disponer de competencias de inteligencia emocional protege al alumnado frente al acoso escolar. La educación emocional mejora las posibilidades de tener una respuesta adecuada ante situaciones de violencia.

Resolución de conflictos

Los conflictos son situaciones que pueden presentarse en el aula de clase y que rompen la armonía y el buen desarrollo de las actividades que se estén realizando. Suelen venir acompañadas de gritos, ignorar a algún compañero, insultos y/o agresiones físicas.


Los docentes tienen dificultades considerables a la hora de mantener la disciplina escolar porque algunos alumnos tienen serios problemas en el hecho de seguir las normas de convivencia e intentan imponer sus formas de pensar o de actuar a través de la fuerza. Normalmente, suelen coincidir dos o más personalidades en esta situaciones y son las que generan el caos. No saben ponerse de acuerdo, no tienen los recursos para escuchar la posición de los demás y, lo que es peor, aún asumen que, a través de la agresión verbal o física, la parte contraria aceptará irremediablemente su punto de vista.


El conflicto forma parte de la vida humana como una manifestación de la necesidad de tomar decisiones en cuanto a algún aspecto. La situación de conflicto se presenta en el momento en que es necesario tomar un camino y hay que elegirlo entre varios que podrían ser, inclusive, contradictorios. Cuando la necesidad de elección es interna, las personas activamos una serie de mecanismos que nos llevan a pensar en varios factores de conveniencia o inconveniencia de la elección que decidamos. Esto nos indica que el conflicto, hasta cierto punto, es necesario para sobrevivir.

Por otro lado, se plantea la situación de cuándo la necesidad de elección viene del ambiente o contexto en que se mueven las personas. Es aquí donde varios intentan mostrar sus enfoques y la razón por la cual debería ser el correcto. El docente, como mediador de la enseñanza-aprendizaje, puede utilizar estas situaciones para que los alumnos aprendan a escuchar a otros y también a respetar las opiniones diferentes.

Pero, también, les obliga a aceptar la elección hecha como la más correcta para resolver el dilema que se haya planteado. Un ejemplo lo tenemos a la hora de elegir un lugar para ir de paseo. Algunos querrán ir al campo, otros al bosque, otros a la montaña o al centro de la ciudad. El profesor tiene la responsabilidad de enseñarles los pros y contras de todos los lugares y llegar a un consenso. Pero, muchas veces tienen que convertirse en verdaderos jueces de paz.

También se puede dar el caso de que lo que se presente sea un conflicto de intereses o, sencillamente, un malentendido por palabras o gestos mal interpretados, entonces la situación puede escaparse del control de los involucrados y convertirse en una discusión agresiva.

En todas estas situaciones lo más importante es el diálogo. Algunas pautas pueden ayudarnos a resolver los conflictos efectivamente si se presentan episodios de agresividad:

– Hacer todo lo posible por calmar los ánimos. Inclusive, separar a las partes si fuera necesario.

– Cuando la situación esté controlada, hacerles ver que la agresión no es la vía para resolver nada.

– Escuchar todas las posiciones existentes y enseñarles a tomar la decisión más conveniente para todos.

– Aplicar las sanciones que fueren necesarias llevando a cabo la normativa escolar.

– Diseñar actividades educativas preventivas de resolución de conflictos para que los alumnos desarrollen las habilidades sociales necesarias.

El tutor ideal

Hoy os traigo a Bartolo, el tutor ideal que ha creado mi grupo de trabajo.


Como vemos para mi grupo un tutor ideal tiene que poseer una serie de características (hemos dejado muuuuuchas sin poner, pero las principales creemos que están).

El tutor debe ser empático, cercano, comunicador, positivo, resolutivo, tolerante, imparcial, motivador, mediador y asertivo.

¿Vosotros que pensáis?

Una clase dividida

En la entrada de hoy voy a contaros, después de haber visto el vídeo Una clase dividida, en el que una maestra decide experimentar con sus alumnos y dar privilegios a todos aquellos que tienen los ojos azules, situándoles muy por encima de aquellos con ojos marrones (aunque luego da la vuelta a la tortilla, pero eso os lo dejo para que veáis el documental). La rápida reacción de una clase de niños que siempre se habían llevado bien nos muestra como los prejuicios pueden llevar a situaciones muy peliagudas. Todo esto lo comparan con el racismo que se experimentaba en la época.


Esto nos da una idea del poder del maestro, de como para él es muy sencillo inculcar en sus alumnos nuevas ideas y que luego estos niños prejuzguen y discriminen a otros que consideran inferiores o superiores en función de los ideales que se les han enseñado.

Toda esta capacidad de influencia del maestro o el profesor hacia el alumnado muchas veces se subestima. Creo que los docentes tenemos un poder enorme y debemos ser muy conscientes de que ejercemos una influencia muy grande en nuestros alumnos, tanto para bien como para mal, así que debemos tener un especial cuidado en nuestros comentarios, así como utilizar este poder a favor de los alumnos guiándoles hacia un buen futuro sin prejuicios ni "malos" ideales.